Entre las grandes apuestas para este 2018 encontramos a la china Shenzen, a las alemanas Berlín y Hamburgo, y a las cuatro ciudades españolas más grandes por volumen de población: Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla. Todos ellos son mercados maduros, aunque ofrecen más oportunidades de inversión que Londres o Nueva York.

En el caso de Alemania, la gran locomotora económica europea, el principal interés está los nuevos desarrollos urbanísticos e inmobiliarios en las principales ciudades (Berlín, Hamburgo y Fráncfort), mientras que 2018 será un buen año para la promoción inmobiliaria en España, igual que en Portugal. En el caso de las ciudades domésticas, un punto a favor es la atracción turística, el crecimiento económico y el precio, que sigue siendo más competitivo que en otras grandes ciudades en todos los segmentos (residencial, oficinas, retail…)